Aunque amarillo sea,
no es oro
todo aquello que reluce.
A veces parece olivo
y te puedes equivocar,
y a lo mejor
ser un acebuche,
Porque tampoco es lo mismo
estoy que estaré,
ni que te quieran de veras
o que te tomen el pelo
sin navajas ni tijeras.
Así que, aunque amarillo sea,
no te dejes engañar,
que puede
parecer piedra preciosa
y sólo, ser un vil metal.
Margarita Romero Olmo. 13 - 10 - 2015

No hay comentarios:
Publicar un comentario