No me lo podía creer
al ver esta belleza
al lado de la carretera.
Porque es linda
como criada en un jardín
de primera.
Así se crían personas
que están tiradas en
la calle, y la vida
las pisotea,
pero tienen más dignidad
que pueda tener cualquiera
que se criara en castillos
y entre buenas y bonitas
cristaleras.
Margarita Romero Olmo. 25 - 9 - 2015.

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