La niña sube a la fuente
para el agua recoger
con el burro resabiao
que a penas domina bien.
Pero no le toca otra
si quiere calmar su sed,
y
porque si no no tienen
en la choza
el agua para beber.
Cruza la vía, baja pendientes,
y luego vendrán los repechos
hasta llegar a la fuente,
Y cuando estaba distraída
mientras llenaba los cántaros,
ve al mozo que se le acerca
porque
quiere hacerse con sus encantos,
y ella,
aunque criada entre ovejas
y aún era una mozuela,
supo poner en su sitio
al mozo que la corteja,
Y
con el correr de los años
cuando ella recordaba
se sentía muy orgullosa
de todas sus cosas pasadas,
de como siendo tan joven
se supo defender,
igual que lo siguió haciendo
al convertirse en mujer,
Y lo último que quería
era que la hicieran cambiar
pues lo llevaba a gala
porque era transparente
igual,
igualita,
que el agua de aquella fuente.
Margarita Romero olmo. 7 - 10 - 2015.
Foto del Vespertino de Tsaciana. Gracias.

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