jueves, 15 de octubre de 2015

MIS ANDARES. MARIA ROSARIO

María Rosario.

Ella dice que se llama Rosario
pero que le llaman María,
aunque ni ella misma sabe
porqué
se lo llaman todavía,
Un ejemplo de voluntad
que hoy llegué a conocer,
cuando íbamos a cruzar
un paso de peatones
las dos a la misma vez.
Una señora pasó
sin ningún miramiento
el semáforo en rojo
y hablando
por el móvil a un tiempo.
Y yo a María la quise avisar
para que no cometiera
aquel error garrafal.
Y allí empezó su historia
que ella me quiso contar,
de presente y de antaño
que la envolvió en tristeza
por aquel novio
que con diecisiete años
le arrebató la guerra.
De trabajos en telares 
para surtir día a día a los
mismos militares,
de las bombas caídas allí,
en las mismas Ramblas,
y de olvidos obligados
para poder subsistir,
y de otros amores nuevos
que la hicieron feliz,
que le dieron dos rosas
dignas
de un bonito mes de Abril,
Pero lo que más me impactó
fue su fuerza de voluntad:
sale dos veces al día
para poder pasear.
Y va atravesando calles
y cruzando por semáforos
con su carrito de compra,
porque se siente acompañada
lo usa como bastón,
ya que ella no compra nada,
Como no sea
en alguna ocasión.
Y ya digo,
me impactó su fuerza de voluntad
porque tiene noventa y cinco años
y no ve casi ná.




Margarita Romero olmo.29 - 9 - 2015

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