A veces cometemos errores
de despedir a un amigo
y de echarlo a volar,
porque algo no nos gusta
o porque algo nos sentó mal.
Estamos en nuestro derecho
y hasta me parece bien,
pero hay veces
que eso la otra persona
no lo llegue a entender.
Porque, creo,
que deberíamos
mostrar dónde nos molesta,
decir dónde se nos hirió,
y así a la otra persona
le daríamos ocasión,
de corregir sus errores
y hasta de pedir perdón.
Margarita Romero Olmo. 3 - 10 - 2015.

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