Si no te tocó trabajar
con un amo a tus espaldas
no sabes lo que es trabajar.
Y menos en estos tiempos
que la sartén agarraron
por el mango bien cogida
todos estos desgraciados.
¿De verdad así lo creéis,
que podamos tener
libertad para expresarnos
sin que tengamos el pie
pegadito en el cogote
o más para arriba tal vez?
A algunos desgraciados
que no necesitaban nada
solamente les faltaba
que les dieran carta blanca
para oprimir al obrero
y sin más ni más decir:
“Si no te interesa alee…
Para tu casa!”
Saben que el trabajo
les hace falta.
Saben de sus desgracias,
y saben que va para largo.
Y por eso aprietan el pie
entre su cara y el fango.
Y mientras la miseria corre
ellos van de tiros largos.
Porque la crisis existe
porque ellos la han inventado
para quitarles los derechos
a los pobres desgraciados.
Margarita Romero Olmo. 15/1/2.017.