Coripe, ayer y hoy,
yo no se como explicar,
pasé unos ratos de paz
difíciles del olvidar.
Junto a mi padre querido,
solitos él y yo,
con una gran serenidad,
y nos salieron cariños
esos que son de verdad.
Porque como él me quiso,
nadie jamás me querrá.
Y pasarán los días,
los años, el tiempo, o la eternidad,
pero seguiré esperando
estos ratos sin igual,
y el abrazo imaginario
que nos podamos dar.
Aunque sólo sea por esto,
Coripe,yo no te puedo olvidar
Publicado el 01/07/2014
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