sábado, 13 de septiembre de 2014

A Ana en su santo.

Si es que te llamas Ana,
tu nombre
más bonito no puede ser,
y, igual se lee del derecho
que se lee del revés.

Y ¿acaso no es un orgullo,
no es una gran alegría
llevar el mismo nombre
que quien parió a la virgen María?


La dichosa Santa Ana,
la mujer de Don Joaquín,
y la abuela de Cristo,
poco más se puede decir.


Felicidades ANAS
a todas en general, pero,
a las de mi familia en especial.


A las dos Anas Romero
Ana Rincón y Olmo,
y la pequeñita Aína
y a las que pueda olvidar
puesto que la memoria
ya nos empieza a fallar.


Publicado el 26/07/2014

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